Hoy casi 200 niños y niñas sufren a diario la falta de su colegio. Dentro de unos días comenzará la nueva campaña de matriculación, lo que supondrá que si la Conselleria sigue en la misma tónica, matricule a otros 75 niños más. Esto comportará una situación insostenible en el centro que hoy día nos da acogida, la escuela infantil Gabriela Mistral, que este curso quedó totalmente saturada, no quedando ninguna aula libre para otra actividad que no sea la de acoger a una clase de alguno de los tres cursos de infantil, que por ahora es lo único que se da en el Clara Campoamor.
Cómo sabéis se han llevado a cabo movilizaciones y reivindicaciones para exigir de la Generalitat mayor empuje al proyecto técnico y cero retrasos. También se estan manteniendo contactos permanentes por parte de la AMPA con la Dirección Territorial de Educación, con vistas a que se nos de una solución que sea educativamente buena para los niños el curso que viene.
Hemos de ser conscientes de que cualquier solución sera siempre imperfecta, no gustará a la mayoría, pero es que la única solución perfecta y que agrade a todas las familias del Clara Campoamor es la de tener el colegio construido y eso no es posible, todavía.
Hemos logrado que el equipo redactor del proyecto se involucre al máximo con nosotros, una muestra es el compromiso que dieron a los padres de estar trabajando para conseguir adelantar la entrega del proyecto de ejecución en veinte días. Algo que es de agradecer. Tenemos compromisos de la Dirección territorial y del Ayuntamiento de que no se permitirán soluciones para el curso que viene que sean perjudiciales para nuestros hijos. Lo único que no tenemos y nos falta irremediablemente es tiempo.
Las familias del C.P. Clara Campoamor hemos de seguir manteniendo esa esperanza que desde nuestra unidad en la defensa de los derechos de nuestros hijos, ha logrado importantes avances en esa misma defensa. Pronto hemos de tener noticias sobre donde y cómo se ubicaran los niños el curso que viene, mantengamos la calma, sabiendo que no vamos a dejar que nuestros hijos pierdan en su educación, que es lo más importante.


